viernes, 6 de mayo de 2011

Poema relleno de licor

Comprobar que la pared esta ahí
Mirarte a los ojos y no saber
Pensar en que quizá te imagine
Hay tanta luz  aquí que no te veo
Tal ves si hablaras de a ratos
Palabras de sosiego
Pueda entenderte y así volverte a ver

Nunca fui lo que querías
Mas bien una pobre expresión de tu deseo
Solo, profundamente solo
Respiro todavía
Seguirán las estrellas guiando
A viajeros insomnes y mugrientos
La que me guía a mi
No la encuentro
Ya empiezo a dudar
De que brillara algún día
No te preocupes
Todavía guardo tu perfume
Ese olor tan tuyo
Que te juro no olvidare jamás

sábado, 26 de diciembre de 2009

Escena 4. Ya se acerca fin de año la otra noche fue navidad…

Como está costando llegar entero psíquica y físicamente al 20 10

mas allá de lo comercial, el cambio de calendario no deja de ser una buena oportunidad para recomenzar…

recomenzar como recomienzo todos los días,

recomenzar una y otra vez,

vivir recomenzando para morir en el intento

hasta el próximo año o hasta el próximo recomenzar, que puede ser en un rato… no mas

abrazo y beso en la frente





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jueves, 8 de octubre de 2009

Escena 2. El tren


como un gusano viaja
al confín de los confines
lleva la sangre tibia
de una tierra antes amada
lleva la sangre nueva y la vieja,
la que trabaja a penas
y la descartada a llantos
derrama sudores, lagrimas,
chorrean pobreza y sabores a nada
olores ácidos, profundos,
humos de carne quemada
todo impregna y se pega
al alma obrera que viaja
viaja así, el espejo de la miseria
miseria en los hijos y en los nietos
de padres esperanzados
oscuro cielo del que soñó con soles
tormenta eterna que arrecia y ensucia
y se lleva la antes tierra de los hombres

En que grado y en que forma nos han embrutecido, lastimado, humillado. Poco a poco van ganando. Poco a poco se quedan con nuestra dignidad con nuestras costumbres mas entrañables. La pobreza y la miseria han tomado el interior de las personas, su alma intima, pobres y no tanto. Personas desaliñadas, vestidas con prendas, que son, en invierno insuficientes y en verano malolientes. Lo miserable está también en el alma de cuerpos bien vestidos con almas pobres y dan como resultado, un pueblo devastado y hambriento, embrutecido e ignorante. Pretenden convertirnos en animales de trabajo y lo están logrando. Están ganando.

La escena transcurre por esas cosas de las cosas en el tren del oeste, el ex Sarmiento, podría ser cualquiera, el del sur, alguno del norte, cualquiera de esos que va al conurbano profundo, a los barrios donde los que administran esconden y depositan nuestra gente.

Voy con mi bicicleta, voy a Haedo, el tiempo de viaje si no median problemas ni retrasos debería ser de no mas de 30 minutos. Por mi condición de ciclista urbano viajo en el furgón. El ambiente en el furgón me impacta, el rechazo es inmediato. El furgón es peor de lo que puedo explicar con mi limitado lenguaje. Faltan paneles y vidrios en las ventanas, sobra suciedad y marihuana. La gente viaja como en otra dimensión y no todos están fumando faso, pero todos intentan viajar solos entre cientos. Viajan como pueden. Se trata de no molestar y que nadie moleste. Al cabo de unas estaciones aumentan los pasajeros y el humo del tabaco y el faso. No se mira al costado, no hay nada que mirar, nadie se queja por nada, se escucha el ruido del tren mezclado con el murmullo de la gente, solo hay que registrar el paso de las estaciones para prepararse, un poco antes, para bajar y salir de ese lugar, un pensamiento me empieza a golpear la cabeza, tengo que salir de acá, una estación menos, falta poco, ya me bajo. La estación previa a la que debo descender se llama Ramos Mejía, acabo de dejarla atrás, voy hacia la puerta con mi bici... 3, 4 minutos mas y salgo de ese otro mundo. Antes de bajar una última imagen pone a prueba mi asombro. Dos muchachos de veinte y tantos años sentados en el piso, tirados diría mejor, se buscan entre la ropa algo, papelitos, sobres, bolsas de nylon, sacan una pipa casera, están pasados de paco, están afuera de esta sociedad, afuera de cualquier retorno, están fuera de de lo mas afuera, ellos no están al margen de la sociedad, están mas allá. Bajo del tren, parado en el andén, miro a todos lados, el día esta luminoso, falta poco para la primavera, hay una brisa suave, una brisa que trae los aromas del día, entre esos aromas un olor a podredumbre se sobrepone a todo. Están ganando y ya no me recuerdo para que vine hasta Haedo. Están ganando.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Escena 1. La loza

Solano. Verano. Domingo por la mañana. Las casas de las familias que se van armando, se van armando, valga la redundancia, con mucho esfuerzo, juntando mes a mes bolsa por bolsa de cemento, ladrillo por ladrillo, mes a mes algo se compra, algo se paga. Cuando le llega el turno al techo, la loza, algunas veces, se recurre a la ayuda de los amigos y vecinos, es que los techos de material, la loza, es una obra que se hace de dos maneras, con plata (mucha) o con plata (menos) y solidaridad.

El lugar de la nueva casa de 2 plantas que será el hogar de la nueva familia, la cual no puede esperar porque ya hay un descendiente y pronto vendrá el segundo, era el patio y parque de la casa de la niñez de uno de los integrantes del matrimonio, de él mas precisamente.
El patio y parque de la niñez de él, el lote digamos, ha tenido recortes, se fue ocupando, es que son varios hermanos, los de él. Todavía se puede adivinar sin mucho error de apreciación, que el lote fue por sus dimensiones y topografía, campo de fútbol, isla de piratas, camping, castillo medieval, garaje, huerta, solarium, salón de reuniones, escondite de escondidas, cancha de manchas venenosas y/o congeladas, lugar de asados familiares, mesas y sillas a cielo abierto, pileta de lona o pelopincho, carnavales y hasta criadero de gallinas.
Hablando de mascotas, cuantas y tantas. No quisiera cometer una injusticia al intentar enumerar una a una por su nombre por temor a omitir alguna, pero estoy en condiciones de asegurar que perros, gatos, conejos, tortugas, hámsteres, teros y las ya mencionadas gallinas pasaron, cada especie en su momento con cruces esporádicos, por el lote.

Vuelvo a esa mañana de verano y a ese trabajo en comunidad para construir ese techo para esa familia maravillosa, falta poco para terminar la loza, falta poco para los chorizos a la pomarola, la recompensa del trabajo de hoy, queda poco del lote, porque como dije antes son varios lo hermanos, los de él y las familias se van formando y las lozas levantando.
En Solano cada vez son menos las casas con jardín
En Buenos Aires cada vez son menos las casas con lotes en donde llenar una pelopincho o donde naufragar en una isla llena de piratas.
...

miércoles, 19 de agosto de 2009

hitoria de la integridad 1

Sabes que hay cosas que mejor no tocar
que si se tocan se rompen,
y no se arregla, como el cristal
sabes también que cuando hay que pelear
nunca se sabe cuanto va a sangrar
el que pelea no piensa en los demas
y vos nunca pensas, ni podes,
ni sabes pensar mas que en vos
lo que si sabes es lastimar, someter, acallar

Será que la lucha busca al guerrero
muy a su pesar
y será, que es ese mi destino,
algo de lo no puedo escapar
la sangre grita y esa idea de justicia dentro mío… grita mas
luchar por los momentos de angustia
luchar para que no lastimes mas
luchar por dignidad
luchar para estar en paz
luchar por lo míos y por mi
luchar por mi sangre
la misma que ya vive mas allá
algo que tampoco entenderás nunca